domingo, 3 de junio de 2012

Me he enterado que... soy nazi


Hace muy poco me enteré que soy nazi.
Un reconocido Premio Nobel de Literatura comparó al peronismo con el régimen nazi. Como el actual gobierno argentino proviene de esa fuerza política y yo apoyo muchas políticas de este gobierno, estoy apoyando al nazismo (esto según Mario Vargas Llosa).
Incluso amigos míos dentro de redes sociales difunden y hacen suyos esos dichos.
Asimismo esto ha sido afirmado por muchísimos periodistas, políticos, filósofos, pensadores, intelectuales y opinólogos varios.
Esas afirmaciones son muy extrañas, ya que muchos de los que las expresan han adherido o adhieren a políticos de esa fuerza; incluyendo al eximio escritor, que ha sido un ferviente defensor del gobierno de Menem. Así que, según sus propias palabras, él es nazi o al menos apoya a nazis.
Esos insultos, hacia los que no pensamos como él, también son incomprensibles viniendo de un defensor de las libertades personales. Tal vez sólo defiende su libertad personal y de los que piensan como él. Por lo tanto, los que no pensamos como él, somos pasibles de ser denigrados e insultados con total libertad.
Es por demás insólito que, quienes dicen que somos intolerantes a las ideas de otros, nos insulten por no pensar igual que ellos.
Ahora, lo que considero absurdo, de esas comparaciones y afirmaciones, es que termina siendo un insulto a los millones de víctimas del nazismo. Ellos, las víctimas, no podían expresar sus ideas, difundirlas a todo el país y/o a todo el mundo.
No solamente no se podían expresar libremente, ni siquiera estaban libres. Estaban hacinados en campos de exterminio.
¿Qué les diría, por ejemplo, Annelies Marie Frank (Ana Frank) a todos los que afirman que somos nazis? No imagino qué les diría Ana Frank, lo que sí sé, es que a diferencia de las víctimas del nazismo, ellos se pueden expresar libremente. En Argentina no hay campos de exterminio. Sin embargo, cuando digo que apoyo tal o cual medida de este gobierno, o que apoyo al kirchnerismo, principalmente porque implementan cosas que pienso desde hace años, automáticamente soy atacado, insultado, acusado de recibir dádivas del gobierno, de corrupto, de vago (pagado por los impuestos que ellos pagan), etc. etc. etc.
O sea, unos se pueden expresar libremente y los otros, dentro de los cuales me incluyo, no podemos decir lo que pensamos con la misma libertad, ya que somos agredidos.
Debo leer y escuchar todos los días agresiones, sólo por el hecho de pensar como pienso. Muchas veces, esas agresiones, vienen de personas a las que respeto y estimo. Si bien debiera dejar de respetar a quienes me agreden, eso me convertiría en lo que critico. Sería un círculo vicioso de insultos y agresiones. Obviamente, me gustaría que me respeten y respeten mis ideas, sin embargo, eso no depende de mí. Sí depende de mí, el respetar las ideas de quienes no piensan como yo, aunque me insulten.